PURPILATES

SUELO PÉLVICO Y EL MÉTODO PILATES

Los músculos del piso pélvico juegan un rol importante en nuestra estabilización pélvico-espinal. Tienen de igual manera otras funciones importantes como sostener los órganos pélvicos y asegurar la resistencia a bruscos incrementos de la presión intraabdominal (durante lo tos o el estornudo, por ejemplo), el control de la continencia así como también en la vida sexual. Hay escuelas o líneas dentro del método que con una visión moderna aplican el trabajo del piso pélvico en todos los ejercicios. Idealmente, este trabajo debería ser integrado siempre en la globalidad del cuerpo y en todos los ejercicios Ya sea mediante movimientos globales del cuerpo, entre uno y otro ejercicio o bien de igual manera, integrando estos ejercicios a la vida cotidiana. Este trabajo, no es excluyente para las mujeres. 

Toma especial importancia en relación al enfoque del trabajo abdominal. Cuando los abdominales se contraen todos a la vez, comprimen fuertemente la cintura, es decir la masa abdominal. Se la puede comparar a una burbuja de líquido. El volumen reducido de la cintura, se encuentra forzosamente desplazado. Hacia arriba contra el tórax, al hacer una gran espiración. Hacia abajo: apoyado contra el periné, por ejemplo en las acciones de expulsión. Cuando se refuerzan los abdominales al ejercitarlos, puede suponer una hiper presión sobre el periné, especialmente si se muscula en forma de reloj de arena, insistiendo en la reducción circular de la cintura sin antes incidir sobre el tono de la zona inferior del abdomen (abdominales inferiores, suelo pélvico). Esta compresión no es siempre bien soportada, especialmente cuando está más frágil: durante el embarazo, durante las semanas que siguen al parto, si el suelo pélvico no tiene tono y en caso de prolapsos. En todos estos casos, el trabajo abdominal será nocivo para el periné si crea presión hacia abajo, si hace abombarse el bajo vientre o el periné. Siempre es conveniente reforzar los abdominales empezando por la contracción del suelo pélvico, solo entonces se puede continuar con la de los abdominales. El reconocimiento, aislamiento y sincronización eventual del piso pélvico con los abdominales llevara tiempo de práctica con un buen guía. 

Partiendo de las dimensiones exteriores, el trabajo de descubrimiento se hará primero diferenciándolo de los grupos más cercanos como por ejemplo: los aductores y el glúteo mayor. Desde la imagen del rombo del periné (formado por las cuatro salientes óseas: el pubis, el coxis y los dos isquiones, que forman los cuatro vértices de este rombo). Se trabajaran las respuestas del suelo pélvico, de la distención a la tonicidad. Desde los planos superficiales, de derecha a izquierda, de arriba hacia abajo, contracciones cruzadas, hasta los planos profundos. Es interesante, una vez llegado a ese control, poder realizarlo por etapas, (en escalera), contracciones rápidas y también asimétricas. 

Actualmente se incentiva a las futuras madres a familiarizarse y trabajar con el piso pélvico a través de todo el embarazo. El trabajo de fortalecer aumentara la potencia muscular y también la vascularización, en consecuencia la troficidad de los tejidos. El trabajo de estiramiento/relajación aumenta la flexibilidad. Da una alternativa a la contracción, participando igualmente en la vascularización y troficidad muscular. Por ello, es necesario trabajar en ambos sentidos. En caso de que la mujer no haya tenido acceso a este trabajo en todo el periodo previo al nacimiento, deberá comenzar lo más pronto posible luego de éste. Si no lo hace, estos músculos se mantendrán estirados y débiles, por lo cual la recuperación será prolongada. Luego del parto, los músculos del piso pélvico tienen la habilidad de re contraerse. Es necesario re entrenarlos.

bebe
Es necesario un buen profesional de pilates
 

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